19 de marzo de 2015

MENSAJE DE LOS LEONES BLANCOS



El pasado mes de Agosto tuve la oportunidad de comunicar cara a cara con un par de leones blancos.
Hasta hoy no he sido capáz de integrar lo suficientemente su mensaje como para compartirlo por aquí.
Cuando los conocí estaban en las jaulas de un circo itinerante donde viven junto con otros leones y tigres.
La magnificencia de cada uno de los animales allí congregados me puso la carne de gallina. Tanta grandeza entre aquellas rejas...
Y entonces vi al primer león blanco. Era joven, con una inmensa melena de un blanco inmaculado.
Cuando sus enormes ojos azul cristalino se fijaron en mi sentí una poderosa energía que me recorría... El mantuvo su mirada fija mientras una energía me recorría por dentro como una especie de radar de rayos X
Me dedico a la telepatía desde más de diez años ya. Tengo claro que no existen los secretos en este planeta, solo la ilusión de ellos... pero esa mirada iluminaba mi interior con muchísimas más fuerza que nada que hubiera experimentado antes. Daba otra dimensión a la palabra "expuesto", tanto es así que incluso estando los barrotes de una jaula entre nosotros no pude evitar sentir inquietud.
Después de recorrerme por completo, por dentro y por fuera con su mirada cerró los ojos y entró en  meditación mientras yo sentía mi energía vibrar cada vez más alto y una sensación de dicha me embargaba. Dicha y asombro...
Mis propios gatos me hacen sanaciones cada día o noche, a menudo siento la energía de estas sanaciones en mi, pero esta vez la energía parecía provenir de otro lugar, despertaba en mi los ecos de las estrellas... familiar y lejano al mismo tiempo.

Entonces apareció él.
Sentí que mi corazón le conocía  desde siempre.
Era la hora del show y venían a por él con una jaula móvil. Lo sabía y con paso sereno  entró en la jaula.
No había resistencia alguna en él, no había resignación tampoco y de su corazón irradiaba una energía clara de concordia y bondad...
Yo no acababa de confiar en la relación entre lo que veía y lo que sentía...
La jaula móvil era demasiado pequeña, solo podía mantenerse sentado con su cabeza inclinada hacia el suelo en una postura de humildad, y si, se sentía esa humildad tan pura que sabe manifestar la naturaleza y sin embargo no hacía mella en su magnífica presencia. Era grandioso incluso dentro de esa jaula. Todos los presentes lo sentíamos, también la gente del circo, se notaba, lo admiraba y trataba con respeto, pero sin miedo alguno.
Mi mente se resistía a dejar caer viejos esquemas mentales y aunque lo veía y sentía no podía evitar preguntarme, ¿Cómo es posible tanta grandeza privada de su libertad?¿Cómo es posible tanta compasión y humildad a pesar de verse enjaulado y privado de su libertad? Sé que a veces algunos animales que viven en cautividad sienten la apatía de no poder vivir una vida plena como el animal que son, pero no nostalgia ni siquiera rebeldía porque no conocen otra vida posible... empezaba a preguntarme si ese podría ser el caso, cuando giró su cabeza y me miró. Me envió imágenes de la sabana africana, sus olores y me dijo, "Es allí a donde pertenezco, y nada puede cambiar eso"
Creí sentir cierta nostalgia en sus palabras pero lo cierto es que más incluso que nostalgia había otra emoción, una emoción cargada de belleza que me costaba identificar... Estaba confusa, y entonces fue cuando como un rayo blanco me mandó este mensaje que comparto hoy aqui, después de meses sintiéndo su efecto en mi, transformándome.

"Así es, lo que sientes, así es cómo es. Y es precisamente esa grandeza como tu lo llamas la que me llena de esta emoción desde la cual vivo mi destino. 
No la reconoces porque aún no la has vivido en plenitud, pero lo harás muy pronto, está en tu camino y culmina tu búsqueda.
Es Compasión esto que sientes en mi. "

Compasión! las grandes piedras me estaban hablando de la Compasión a menudo ultimamente... pero en ese sentimiento tan amoroso había también alegría! Mi mente no encontraba espacio para la alegría dentro de su propia idea de compasión. Había una intensa lucha dentro de mi que estaba apunto de desconectarme de la comunicación, pero eso a él le hacía sonreír.
Mientras tanto yo seguía sintiendo la intensidad de la energía en mis células... No era exactamente igual pero si parecido a la primera conversación que tuve con la ballena, cada célula en mi cuerpo parecía vibrar con una intensidad nueva.
Estaba confusa, cada vez más confusa. Entonces me decidí. Me rendí a la experiencia, no era necesario entender, ni siquiera comprender, yo lo sabía...tan solo sentir y dejarse estar y el mensaje llegaría a mis profundidades. Después el tiempo lo iría desvelando, en mi sentir, en mi actuar y también, tarde o temprano, en mis pensamientos.
Un rayo blanco azulado que hacía vibrar mis células era todo lo que podía percibir. Fueron apenas unos segundos más hasta que los trabajadores del circo metíeron la jaula bajo la carpa.
Alba, la amiga que me había llevado hasta ellos, y yo nos miramos. Estábamos ambas profundamente emocionadas. Paseamos una rato intentando poner en palabras la experiencia.
Las preguntas se volvieron a disparar en mi mente y una se repetía sobre las demás ¿Cómo puede ser tanta grandeza en una jaula y ser, a pesar de todo, un momento lleno de belleza y amor?
Dos noches más tarde, durmiendo en la montaña, soñé con el magnífico león blanco de la jaula. Flotábamos en el cosmos y había un planeta que brillaba con la misma luz blanca azulada que el león me envió en nuestro encuentro. Recordándome su nombre me dijo - "Ambos venimos de allí." 
Instantáneamente sentí recordar el significado de la luz blanca azulada y comenzó un viaje en sueños del que no procede hablar aqui, un viaje de reconexión para mi con algunas de las zonas más antiguas de mi Ser.
Ya despertando, en duerme vela, escuché de nuevo la voz del león en mi oido izquierdo:

"Sin perdón no hay compasión, 
sin perdón la gratitud nos es esquiva, 
sin perdón la vida entera se nos pasa sin apenas rozarnos con su magnificencia.
Todo en esta vida comienza y termina por el perdón a nosotros mismos.
No existe más ofensa que la que relata la ofensa que te haces a ti mismo. 
Cuando entiendes esto perdonar a quienes a se prestaron al juego de mostrarte lo que había en tu interior es un acto de alegría y amor y no es difícil.
Perdónate a tí misma y comenzarás a experimentar la belleza de la Verdad en todo lo que existe, en todo lo que sucede, en la vida que creas constantemente para ti y para los demás.
La belleza de la verdadera Compasión"

Y perdón es lo que pido hoy por no haber trasncrito este mensaje hasta ahora. Me resulta imposible escribir aquellos mensajes que aún no interioricé yo misma, y este en especial, me ha llevado tiempo, y varias muertes y renacimientos poderlo poner en palabras para compartirlo.

Sin embargo tal vez sea el momento perfecto. En estos días se cierra con fuerza un ciclo y la energía de la Tierra desde los tres Reinos, hermanados, nos piden a todos dejar entrar con especial profundidad el Perdón en nuestros corazones.
La energía del León se alza estos días guiando nuestros corazones hacia el valor y la nobleza.
Desde el reino vegetal la dulce sencillez de las Violetas nos enseña humildad, la puerta a ese perdón que nuestros corazones necesitan y, sosteniendo a ambos, la magia de la Amatista abanderada del poder trasmutados del Reino Mineral nos ayuda a soltar de los rincones más oscuros de nuestros corazones todo aquello que hasta ahora nos podía impedir perdonar y perdonarnos.
Entre los tres nos proponen:


Hazte con una piedra de amatista y prepara un vaso de infusión de violetas o, si no tienes a mano en un vaso de agua mineral echa tres gotas de esencia floral de violeta.
Si puedes realiza esta meditación al lado del fluir de un rio o sobre un puente escuchando el agua fluir a través de ti. 
Sentado allí conecta con el latir de tu corazón, sonríe a tu corazón y llama con esa sonrisa la energía del león, su valor y fortaleza. Visualiza un león en tu corazón y medita en él.
Con dos dedos moja tu plexo, tu corazón y tu coronilla con la infusión de violeta y bébete el resto pidiéndole que comparta su humildad y dulzura contigo y con cada una de tus células...siente y agradece.
Coloca entonces la amatista sobre tu corazón y pídele que te ayude a trasmutar y soltar todo aquello que está impidiendo que te perdones y perdones. 
Imagina ahora el agua del río pasar a través de tu corazón llevándose emociones, recuerdos, y todo aquello que te impide perdonar y perdonarte... 
Pide entonces perdón para ti mismo y deja que ese agua lave bien ese espacio de tu corazón.
Permítete el tiempo que necesites.
Para terminar agradece a los leones y decide integrar ese valor y nobleza en tu corazón, agradece a las violetas y decide integrar el eco de su frangancia dulce y humilde en tu corazón, agradece a la amatista su capacidad de trasmutación, su capacidad para devolver armonía y decide integrar esa capacidad de trasmutación también en tu corazón.


"El perdón es el perfume que la violeta deja en el talón que la ha pisado..." Mark Twain



© Mariví Simona (www.entrespecies.com)
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